Su vida
Samaras nació en Corfú en noviembre de 1861. Las islas Jónicas habían estado bajo dominio veneciano y después británico, y la ópera italiana formaba parte de la vida cotidiana; Corfú tenía su propio teatro de ópera y una fuerte tradición musical, la llamada Escuela Jónica, encabezada por compositores como Nikolaos Mantzaros, autor de la música del himno nacional griego. El muchacho estudió música primero en Corfú y luego en el Conservatorio de Atenas, y a principios de la década de 1880 fue a París para continuar sus estudios.
A mediados de la década de 1880 se trasladó a Italia, entonces centro del mundo de la ópera, y en 1886 su ópera Flora mirabilis se estrenó en Milán con gran éxito. Durante unos veinte años vivió y trabajó en Italia, escribiendo óperas para los escenarios italianos y colaborando con el importante editor Sonzogno; los críticos italianos lo contaban entre los compositores prometedores de la nueva generación. En 1896 estaba en Atenas para los primeros Juegos Olímpicos modernos, para los que escribió el himno cantado en la ceremonia de apertura. En 1911 volvió definitivamente a Grecia y se instaló en Atenas, donde escribió operetas para el público griego y dio clases. Sus últimos años fueron duros: tenía poco dinero y mala salud. Murió en Atenas en abril de 1917, a los cincuenta y cinco años.
Su obra

Samaras escribió sobre todo para la escena. Entre sus óperas italianas figuran Flora mirabilis (1886), Medgé (1888), La martire (1894) y Rhea (1908), una historia ambientada en el mundo griego de la Edad Media; también escribió canciones y música para piano. Su estilo pertenece a la ópera italiana de finales del siglo XIX, el mundo de Mascagni y Puccini: melodías largas y cantables, una orquesta rica, un drama intenso. De vuelta en Atenas se dedicó a la opereta, un teatro musical más ligero en griego, y Η Κρητικοπούλα (La muchacha cretense, 1916) fue uno de sus últimos éxitos.
Su obra más famosa, sin embargo, dura solo unos minutos. Para la apertura de los Juegos Olímpicos de 1896, el 6 de abril de 1896 en el reconstruido Estadio Panatenaico de Atenas, puso música a un poema de Kostís Palamás, Ολυμπιακός Ύμνος (Himno Olímpico), que invoca al «antiguo espíritu inmortal» de Grecia para que descienda y brille sobre los Juegos. Lo cantó un gran coro ante el rey Jorge I y la multitud. Después de 1896 el himno quedó casi olvidado durante décadas, hasta que el Comité Olímpico Internacional lo adoptó como himno olímpico oficial en 1958. Desde entonces se escucha en las ceremonias de apertura y clausura de todos los Juegos Olímpicos, mientras se iza o se arría la bandera olímpica.
Su legado en la Grecia de hoy
Cada dos años, en los Juegos de verano o de invierno, miles de millones de personas escuchan la música de Samaras, a menudo cantada en griego. Para conocerlo, busca el Himno Olímpico y lee los versos de Palamás mientras lo escuchas: las primeras palabras, «Αρχαίο Πνεύμα αθάνατο», las conocen muchos griegos. En Corfú, su isla natal, las sociedades filarmónicas y la vida musical de la isla aún lo recuerdan como uno de los suyos, y calles de Corfú, Atenas y otras ciudades llevan su nombre. Sus óperas, olvidadas durante mucho tiempo, han vuelto en los últimos años a representarse y grabarse. Para los griegos es también un recordatorio del lugar de las islas Jónicas en la música griega.
¿Sabías que…?
- El Himno Olímpico se cantó por primera vez el 6 de abril de 1896, en la apertura de los primeros Juegos Olímpicos modernos en Atenas.
- No se convirtió en el himno oficial de los Juegos Olímpicos hasta 1958, más de cuarenta años después de la muerte de Samaras.
- Su primer gran éxito no fue en Grecia sino en Milán, con la ópera Flora mirabilis en 1886.
- La letra del Himno Olímpico es de Kostís Palamás, uno de los grandes poetas griegos.
Obras principales
| Título griego | Título | Año |
|---|---|---|
| Flora mirabilis | Flora mirabilis (ópera, Milán) | 1886 |
| Medgé | Medgé (ópera) | 1888 |
| Ολυμπιακός Ύμνος | Himno Olímpico (letra de Kostís Palamás) | 1896 |
| Rhea | Rhea (ópera, Florencia) | 1908 |
| Η Κρητικοπούλα | La muchacha cretense (opereta) | 1916 |
De la obra


Imágenes de dominio público de Wikimedia Commons.
Una frase para recordar
Αρχαίο Πνεύμα αθάνατο, αγνέ πατέρα / του ωραίου, του μεγάλου και τ' αληθινού
Archaio Pnevma athanato, agne patera / tou oraiou, tou megalou kai t' alithinou
Espíritu antiguo, inmortal, padre puro / de lo bello, lo grande y lo verdadero

























