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Nikiforos Vrettakos
Magnus Manske · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

A2Grecia moderna · Poeta

Nikiforos Vrettakos

Νικηφόρος Βρεττάκος

1912 – 1991 · Krokees (Laconia); Atenas

Nikiforos Vrettakos (Νικηφόρος Βρεττάκος, 1912–1991) creció en un pueblo al pie del monte Taigeto, cerca de Esparta, y la montaña, la luz de Laconia y la bondad de su madre recorren sesenta años de poemas. Donde otros poetas de su generación eran difíciles, él era claro y cálido, y escribía sobre el amor, la paz y la naturaleza en una lengua que un niño puede seguir; los libros escolares griegos lo han convertido en uno de los poetas más leídos del país.

Su vida

Vrettakos nació el 1 de enero de 1912 en Krokees (Κροκεές), un pueblo de Laconia a pocos kilómetros de Esparta, al pie del Taigeto; su familia también tenía tierras en Ploumitsa, una aldea entre olivares, que amó toda su vida. Terminó la escuela en Gythio y en 1929, con diecisiete años, se fue a Atenas con el manuscrito de sus primeros poemas; la colección Κάτω από σκιές και φώτα (Bajo sombras y luces) apareció ese mismo año. La capital fue dura con él. Se ganó la vida en oficinas, en el periodismo y en el mundo editorial, y conoció bien la pobreza.

Combatió en el frente albanés en el invierno de 1940–41 y vivió la ocupación alemana en Atenas. Como muchos escritores griegos de su generación se unió a la izquierda, y los años de la guerra civil le costaron el trabajo y amigos; más tarde se distanció del Partido Comunista sin renunciar a sus convicciones socialistas. Los poemas de aquellos años, como 33 ημέρες (33 días, 1945) sobre los combates de diciembre de 1944 en Atenas, son los más oscuros de su obra. Durante la dictadura militar de 1967–74 pasó varios años en el extranjero, en Suiza y en Italia, y regresó a Grecia tras la caída de los coroneles.

En las últimas décadas de su vida recibió numerosos honores y en 1987 fue elegido miembro de la Academia de Atenas. Murió el 4 de agosto de 1991 en Ploumitsa, en el campo laconio donde había nacido, y allí está enterrado, bajo la montaña sobre la que había escrito toda su vida.

Su obra

Vrettakos publicó más de veinte poemarios, además de novelas y ensayos, y sus Τα ποιήματα (Los poemas) reunidos llenan varios volúmenes. Al principio, bajo la influencia de los simbolistas y de Palamás, escribió poemas largos y retóricos; la guerra y la ocupación despojaron su lenguaje. A partir de Ο Ταΰγετος και η σιωπή (El Taigeto y el silencio, 1949) encontró la voz que todos conocen: versos cortos, imágenes concretas, sol, nieve en la montaña, olivos, pájaros, las manos de una madre, y una fe en la bondad humana que sobrevivió a todo lo que había visto. Los críticos lo llamaron el poeta de la luz; él se llamaba a sí mismo un hombre al que le habían dado la poesía para tener algo de qué vivir.

Sus temas recurrentes son tres. El paisaje de Laconia, sobre todo el Taigeto, al que trata como una presencia viva, casi como a un padre. Su madre, a quien dedicó algunos de sus poemas más tiernos. Y la paz: en las décadas de la Guerra Fría escribió sin cesar contra la guerra y la bomba atómica, y Οδύνη (Dolor, 1969), escrito en el exilio, es un largo lamento por una Grecia herida. Las obras tardías son las más amplias: Ο Προμηθέας ή το παιχνίδι μιας μέρας (Prometeo, o el juego de un día, 1978) es un poema dramático sobre el Titán que amó a la humanidad, y Λειτουργία κάτω από την Ακρόπολη (Liturgia bajo la Acrópolis, 1981) es un poema-cantata en el que el poeta celebra a Grecia y a la humanidad como en un oficio religioso. Su prosa incluye Το αγρίμι (El salvaje) y ensayos sobre Palamás y sobre la poesía.

Su legado en la Grecia de hoy

Vrettakos es un poeta de libro de texto en el mejor sentido: poemas breves suyos aparecen en el Ανθολόγιο de primaria y en los libros de lectura del gymnasio, y generaciones de alumnos han aprendido de memoria sus versos sobre el sol, la madre y la paz. Varios poemas han sido musicalizados por compositores griegos y se cantan en las fiestas escolares. En Esparta una calle lleva su nombre, y su pueblo de Krokees y la aldea de Ploumitsa, donde su tumba está entre los olivares, son los lugares que debe visitar quien quiera ver el paisaje que hay detrás de los poemas. La Academia de Atenas, que lo eligió en 1987, conserva su archivo. Un estudiante puede empezar por el poema que se abre con «Αν δε μου 'δινες την ποίηση, Κύριε» (Si no me hubieras dado la poesía, Señor), uno de los versos más citados de la poesía griega moderna, y por los poemas breves sobre el Taigeto, que usan el griego más sencillo que existe.

¿Sabías que…?

  • Su primer poemario se publicó en 1929, cuando tenía diecisiete años, el año en que llegó a Atenas desde Laconia.
  • Pasó parte de la dictadura de 1967–74 exiliado en Suiza e Italia, y allí escribió algunos de sus poemas tardíos más conocidos.
  • Fue elegido miembro de la Academia de Atenas en 1987, cuatro años antes de su muerte.
  • Murió en el mismo rincón de Laconia donde había nacido, bajo el monte Taigeto, la montaña que aparece en sus poemas durante sesenta años.

Obras principales

Título griegoTítuloAño
Κάτω από σκιές και φώταBajo sombras y luces1929
33 ημέρες33 días1945
Ο Ταΰγετος και η σιωπήEl Taigeto y el silencio1949
ΟδύνηDolor1969
Ο Προμηθέας ή το παιχνίδι μιας μέραςPrometeo, o el juego de un día1978
Λειτουργία κάτω από την ΑκρόποληLiturgia bajo la Acrópolis1981

Una frase para recordar

Αν δε μου 'δινες την ποίηση, Κύριε, / δε θα 'χα τίποτα για να ζήσω.

An de mou 'dines tin poiisi, Kyrie, / de tha 'cha tipota gia na ziso.

Si no me hubieras dado la poesía, Señor, / no tendría nada de qué vivir.

Αν δε μου 'δινες την ποίηση, Κύριε (poem)
A2

Lee sobre Nikiforos Vrettakos en griego (A2)

Palabras del texto

  • pueblo, aldea
  • montaña
  • luz
  • madre
  • amor
  • paz
  • lengua, idioma
  • cálido, caliente

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