Su vida
Kanaris nació en Psara, una isla rocosa cerca de Quíos cuyos habitantes vivían del mar, probablemente hacia 1790; no se conoce el año exacto. Creció en barcos mercantes y era capitán cuando comenzó la Revolución griega en 1821. Psara, junto con Hidra y Spetses, dio a la revolución su flota: bergantines mercantes convertidos en buques de guerra y viejas embarcaciones convertidas en πυρπολικά (brulotes), llenas de brea, pólvora y madera seca, para dirigirlas contra un barco enemigo, prenderles fuego y abandonarlas en el último momento.
En abril de 1822 una fuerza otomana desembarcó en Quíos y mató o esclavizó a gran parte de su población, una masacre que conmocionó a Europa. En la noche del 6 al 7 de junio de 1822 (calendario antiguo), mientras la flota otomana estaba fondeada frente a Quíos celebrando el final del Ramadán, Kanaris llevó su brulote junto a la nave capitana del Kapudán Pachá, el almirante otomano, y la incendió. El barco estalló; el almirante y un gran número de sus hombres murieron, y Kanaris escapó en un bote pequeño. Ese mismo año incendió otro barco otomano frente a Ténedos.
Tras la independencia sirvió al nuevo Estado durante más de cincuenta años: como oficial de marina y almirante, como ministro y varias veces como primer ministro, entre otras en 1864 y de nuevo en 1877. Participó en el movimiento que destronó al rey Otón en 1862. Murió en Atenas en septiembre de 1877, en el cargo como jefe de un gobierno de unidad nacional, y está enterrado en el Primer Cementerio de Atenas.
Su obra

Kanaris no escribió libros; su obra fue un puñado de ataques nocturnos que cambiaron la guerra en el mar. La marina otomana tenía grandes navíos de línea con muchos cañones; los griegos tenían barcos mercantes pequeños y rápidos. Los brulotes fueron el arma que marcó la diferencia, y Kanaris se convirtió en su maestro. Lo que hizo famosos sus ataques fue el temple que exigían: la tripulación tenía que llevar un barco explosivo hasta pegarlo al casco enemigo, sujetarlo allí con garfios, encender la mecha y alejarse remando antes de que se extendiera el fuego. Un solo error significaba la muerte.
El incendio de la nave capitana en Quíos en junio de 1822 fue el golpe más espectacular de toda la guerra. Llegó apenas unas semanas después de la masacre de Quíos, y los griegos lo vieron como una venganza; para Europa fue la prueba de que los insurgentes sabían luchar. El poeta francés Victor Hugo escribió un poema titulado Canaris en su libro Les Orientales (1829), y pintores de París y Londres representaron el barco en llamas. Kanaris siguió combatiendo: frente a Ténedos en 1822, y en 1825 dirigió un audaz intento de incendiar la flota egipcia dentro del puerto de Alejandría, que fracasó pero alarmó al enemigo. Cuando su propia isla, Psara, fue destruida por la flota otomana en 1824, fue uno de los que escaparon y siguieron luchando.
En tiempos de paz era un hombre tranquilo, casi silencioso, respetado por todos los partidos porque se le consideraba honrado. Esa reputación explica que lo llamaran a dirigir el gobierno en momentos difíciles, incluso ya anciano.
Su legado en la Grecia de hoy
Todos los niños griegos aprenden sobre Kanaris en la escuela, normalmente en torno al 25 de marzo, Día de la Independencia, cuando se recuerda a los héroes de 1821 con funciones escolares y poemas. Hay calles y plazas llamadas Κανάρη en casi todas las ciudades griegas, y la Armada griega ha dado su nombre a varios buques de guerra, entre ellos una fragata moderna. En Psara, la pequeña isla de donde era, su recuerdo está por todas partes, y la destrucción de Psara en 1824 se recuerda en el famoso poema breve de Dionisios Solomós «Η καταστροφή των Ψαρών» (La destrucción de Psara), que un estudiante puede leer en pocos minutos. En el Museo Histórico Nacional de Atenas se pueden ver retratos y reliquias de los capitanes de brulotes. Un estudiante puede empezar leyendo la breve historia de la noche de Quíos y luego buscar cuadros de la nave capitana en llamas.
¿Sabías que…?
- Nadie sabe exactamente cuándo nació: se dan fechas entre aproximadamente 1790 y 1795.
- Victor Hugo, el autor de Los miserables, escribió un poema en su honor.
- Era primer ministro de Grecia cuando murió en 1877, con más de ochenta años.
- Su isla natal, Psara, fue destruida por la flota otomana en 1824; él escapó y siguió luchando otros tres años.
Obras principales
| Título griego | Título | Año |
|---|---|---|
| Η πυρπόληση της τουρκικής ναυαρχίδας στη Χίο | El incendio de la nave capitana otomana en Quíos | 1822 |
| Η πυρπόληση στην Τένεδο | El ataque con brulote frente a Ténedos | 1822 |
| Η επιχείρηση στην Αλεξάνδρεια | La incursión en el puerto de Alejandría | 1825 |
| Πρωθυπουργός της Ελλάδας | Primer ministro de Grecia (primer mandato) | 1844 |
| Κυβέρνηση εθνικής ενότητας | Jefe de un gobierno de unidad nacional | 1877 |
De la obra




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Una frase para recordar
Κωνσταντή, θα πεθάνεις!
Konstanti, tha petháneis!
¡Konstantís, vas a morir!


























