Su vida
Kolokotronis nació el 3 de abril de 1770 en Ramovouni, en Mesenia, al suroeste del Peloponeso, en una familia de cleftas, los forajidos armados de las montañas otomanas, que habían combatido ese mismo año en la fallida revuelta de Orlov. Su padre Konstantinos murió a manos de las fuerzas otomanas en 1780, cuando el muchacho tenía diez años; creció con el fusil en la mano y, pasados los veinte, era ya capitán de cleftas. En 1806 los otomanos persiguieron a los cleftas del Peloponeso y él huyó a Zante, en las islas Jónicas, donde sirvió como oficial en un regimiento griego del ejército británico y aprendió algo de la guerra regular. Allí, en 1818, ingresó en la Filikí Etería, la sociedad secreta que preparaba la revolución.
En enero de 1821 desembarcó en el Mani y, cuando estalló la revuelta en marzo, se convirtió en el jefe de las tropas irregulares del Peloponeso. Tras las victorias de 1821–22 fue nombrado comandante en jefe, pero las guerras civiles de 1824 lo enfrentaron con el gobierno y en 1825 fue encerrado en un monasterio de Hidra, del que salió solo porque el ejército egipcio de Ibrahim Pachá había invadido el Peloponeso. Apoyó a Capodistria y, tras el asesinato del gobernador, se opuso a la regencia bávara del joven rey Otón; en 1834 fue juzgado por traición y condenado a muerte. Dos de los jueces, Polyzoidis y Tertsetis, se negaron a firmar el veredicto. Otón lo indultó en 1835 y lo nombró general y consejero de Estado. Murió en Atenas el 4 de febrero de 1843, al volver a casa de un baile en el palacio.
Su obra

Kolokotronis ganó la guerra de independencia en tierra durante sus dos primeros años. En Valtetsi, en mayo de 1821, sus hombres rechazaron a la guarnición otomana de Tripolitsa, y el 23 de septiembre de 1821 la propia ciudad, capital otomana del Peloponeso, cayó en manos griegas, a lo que siguió una matanza que él no pudo o no quiso detener. Al verano siguiente, un ejército otomano de unos 25.000 hombres al mando de Dramali Pachá entró en el Peloponeso para aplastar la revuelta; Kolokotronis lo dejó avanzar, quemó a sus espaldas la llanura de Argos y, cuando intentó retirarse por los pasos de montaña de Dervenakia entre el 26 y el 28 de julio de 1822, lo destruyó. El Peloponeso no volvió a estar seriamente amenazado hasta la llegada de Ibrahim en 1825. Contra las disciplinadas tropas egipcias de Ibrahim libró una guerra de guerrillas y respondió a los griegos que se sometían al invasor con su famoso «φωτιά και τσεκούρι στους προσκυνημένους» (fuego y hacha a los que se han sometido).
Sus otras armas fueron las palabras. En 1836 dictó sus memorias a Georgios Tertsetis, el juez que se había negado a condenarlo; publicadas en 1846 con el título Διήγησις συμβάντων της ελληνικής φυλής (Relato de los sucesos de la raza griega), son la voz de un genio sin estudios, directo, divertido y astuto, y el mejor relato de 1821 visto desde dentro. El 8 de octubre de 1838 habló a los alumnos del gimnasio de Atenas en la Pnyx, la colina donde se reunía la antigua asamblea, contándoles cómo la revolución había empezado sin soldados, dinero ni armas, y exhortándolos a estudiar, a mantenerse unidos y a amar a su patria. El discurso, impreso en un periódico un mes después, se lee hoy todavía en las escuelas griegas.
Su legado en la Grecia de hoy
Todo griego conoce su rostro: la estatua ecuestre de bronce de Lazaros Sochos (1904) frente al Antiguo Parlamento, en la calle Stadiou de Atenas, con una copia en la plaza principal de Nauplia, y el famoso casco de sus años al servicio británico, que se conserva en el Museo Histórico Nacional, en el edificio del Antiguo Parlamento. Apareció en el billete de 5.000 dracmas hasta la llegada del euro. Calles llamadas Κολοκοτρώνη atraviesan casi todas las ciudades, y su discurso de la Pnyx, que empieza con «Εις τον τόπο τούτο, οπού εγώ πατώ σήμερα», figura en las antologías escolares junto a fragmentos de las memorias, que un estudiante puede leer en el original en Wikisource en griego. El 25 de marzo, día de la Independencia, los escolares todavía se disfrazan de Kolokotronis, con el casco y la blanca φουστανέλα. El apodo Γέρος του Μοριά no necesita explicación para nadie en Grecia.
¿Sabías que…?
- Fue condenado a muerte por un tribunal griego en 1834, trece años después de tomar Tripolitsa; los dos jueces que se negaron a firmar la sentencia se convirtieron también en héroes nacionales.
- Apenas sabía escribir; sus memorias las dictó en 1836 a Georgios Tertsetis, uno de aquellos dos jueces.
- Su famoso casco no es griego en absoluto: procede del uniforme del regimiento griego en el que sirvió bajo los británicos en las islas Jónicas.
- Murió la noche en que volvió a casa de un baile en el palacio del rey Otón, en febrero de 1843.
Obras principales
| Título griego | Título | Año |
|---|---|---|
| Μάχη του Βαλτετσίου | Batalla de Valtetsi | 1821 |
| Άλωση της Τριπολιτσάς | Toma de Tripolitsa | 1821 |
| Μάχη στα Δερβενάκια | Batalla de Dervenakia | 1822 |
| Αντίσταση στον Ιμπραήμ | Resistencia guerrillera contra Ibrahim Pachá | 1825–1827 |
| Λόγος στην Πνύκα | Discurso en la Pnyx a los estudiantes de Atenas | 1838 |
| Διήγησις συμβάντων της ελληνικής φυλής | Relato de los sucesos de la raza griega (memorias, dictadas en 1836) | 1846 |
De la obra




Imágenes de dominio público de Wikimedia Commons.
Una frase para recordar
Εις τον τόπο τούτο, οπού εγώ πατώ σήμερα, επατούσαν και εδημηγορούσαν τον παλαιό καιρό άνδρες σοφοί…
Eis ton topo touto, opou ego pato simera, epatousan kai edimigorousan ton palaio kairo andres sofoi…
En este lugar que hoy piso, en los tiempos antiguos se alzaban hombres sabios y hablaban al pueblo…
En el texto original
El texto tal como lo escribió Theodoros Kolokotronis, de dominio público, con nuestra propia traducción al lado.
«Λόγος στην Πνύκα»Discurso en la Pnyx
El comienzo del discurso que el viejo general pronunció en la colina de la Pnyx, en Atenas, el 8 de octubre de 1838, ante los alumnos del gimnasio de la ciudad. A continuación les cuenta la historia de la guerra de independencia y les previene contra la discordia.
Speech to the pupils of the Athens gymnasium on the Pnyx, 8 October 1838, opening · Texto de dominio público, fuente: el.wikisource.org














