Su vida
Angelopoulos nació en Atenas el 27 de abril de 1935, hijo de un tendero. Tenía nueve años durante los combates callejeros de diciembre de 1944, cuando su padre fue detenido y la familia fue a buscarlo entre los muertos; más tarde dijo que aquellas semanas le dieron las imágenes de toda su carrera. Estudió Derecho en la Universidad de Atenas, hizo el servicio militar y en 1961 se fue a París, primero a la Sorbona y después a la escuela de cine IDHEC, que dejó tras enfrentarse con sus profesores. Volvió en 1964 y escribió crítica de cine para el diario de izquierdas Δημοκρατική Αλλαγή hasta que el golpe de los coroneles de 1967 lo cerró.
Su primer largometraje, Αναπαράσταση (La reconstrucción, 1970), rodado en blanco y negro en una aldea moribunda del Epiro, ganó los premios del festival de Salónica y anunció un nuevo cine griego. Durante la dictadura y después de ella rodó las películas sobre las que descansa su reputación, con un equipo estable: el director de fotografía Giorgos Arvanitis, el guionista Tonino Guerra, antiguo colaborador de Fellini, y desde 1984 la compositora Eleni Karaindrou. En los años ochenta y noventa trabajó con estrellas internacionales, Marcello Mastroianni, Harvey Keitel, Bruno Ganz, Willem Dafoe, sin cambiar su método, y acumuló los grandes premios europeos.
El 24 de enero de 2012, mientras rodaba Η άλλη θάλασσα (El otro mar) en Drapetsona, cerca del puerto del Pireo, cruzaba una carretera cuando lo atropelló una moto; murió en el hospital esa misma noche, a los setenta y seis años. La película nunca se terminó.
Su obra

El estilo de Angelopoulos se describe en una frase y requiere una vida para asimilarlo. El plano dura minutos, no segundos; la cámara recorre lentamente un paisaje de lluvia, nieve y niebla por el que caminan pequeñas figuras; una sola toma puede abarcar varios años, mientras los actores cambian de vestuario al girar la cámara; el diálogo es escaso y la música, en las últimas películas el oboe y el acordeón dolientes de Karaindrou, sostiene la emoción. Los escenarios son el norte de Grecia, Salónica, las montañas del Epiro, los lagos y las fronteras de Macedonia.
Su tema era la historia griega tal como la vivieron quienes no la hicieron. Ο Θίασος (El viaje de los comediantes, 1975), de casi cuatro horas, sigue a una compañía de actores que intenta representar el melodrama pastoril Γκόλφω mientras la dictadura de Metaxás, la Ocupación, la Resistencia y la guerra civil los interrumpen; se rodó bajo los coroneles y se estrenó tras su caída. Ταξίδι στα Κύθηρα (Viaje a Citera, 1984) trae de la Unión Soviética a un viejo exiliado comunista a un país que ya no lo quiere. Τοπίο στην ομίχλη (Paisaje en la niebla, 1988) envía a dos niños al norte en tren en busca de un padre que quizá no exista. Το βλέμμα του Οδυσσέα (La mirada de Ulises, 1995, Gran Premio en Cannes) sigue a un director grecoamericano a través de los Balcanes hasta la Sarajevo sitiada, en busca de la primera película rodada allí. Μια αιωνιότητα και μια μέρα (La eternidad y un día, 1998, Palma de Oro) concede a un poeta moribundo de Salónica un último día con un niño de la calle albanés.
Su legado en la Grecia de hoy
Empiece por Τοπίο στην ομίχλη, la más accesible de sus películas, o por las bandas sonoras de Eleni Karaindrou para La mirada de Ulises y La eternidad y un día, que en Grecia se escuchan mucho más allá del cine; el tema de Ταξίδι στα Κύθηρα se reconoce al instante. Los críticos griegos eligen con regularidad Ο Θίασος como la mejor película griega de todos los tiempos, y la ERT emite sus películas en los aniversarios. El Festival Internacional de Cine de Salónica, donde ganó sus primeros premios, organiza retrospectivas de su obra, y la Filmoteca de Grecia en Atenas conserva sus copias. El adjetivo αγγελοπουλικός ha entrado en el griego para cualquier plano lento, brumoso y largo, y se usa con admiración y a veces con una sonrisa. Su muerte en una carretera de Drapetsona, en mitad de una película sobre la crisis griega, se recuerda como una de las notas más tristes de aquellos años.
¿Sabías que…?
- La eternidad y un día (1998) sigue siendo la única película griega que ha ganado la Palma de Oro en Cannes.
- El viaje de los comediantes dura casi cuatro horas y tiene solo unos ochenta planos; algunas tomas únicas abarcan varios años de historia.
- Fue expulsado de la escuela de cine parisina IDHEC tras desacuerdos con sus profesores y aprendió el oficio viendo películas y escribiendo sobre ellas.
- Murió en 2012 mientras rodaba una película sobre la crisis de la deuda griega, El otro mar, que nunca se terminó.
Obras principales
| Título griego | Título | Año |
|---|---|---|
| Αναπαράσταση | La reconstrucción | 1970 |
| Ο Θίασος | El viaje de los comediantes | 1975 |
| Ταξίδι στα Κύθηρα | Viaje a Citera | 1984 |
| Τοπίο στην ομίχλη | Paisaje en la niebla | 1988 |
| Το βλέμμα του Οδυσσέα | La mirada de Ulises | 1995 |
| Μια αιωνιότητα και μια μέρα | La eternidad y un día | 1998 |
Una frase para recordar
Καὶ ψυχὴ εἰ μέλλει γνώσεσθαι αὑτήν, εἰς ψυχὴν αὐτῇ βλεπτέον.
En griego actualΚαι η ψυχή, αν είναι να γνωρίσει τον εαυτό της, σε μια ψυχή πρέπει να κοιτάξει.
Kai psychi ei mellei gnosesthai aftin, eis psychin afti vlepteon.
Y el alma, si ha de conocerse a sí misma, debe mirar en un alma.














