Su vida
Varnalis nació el 14 de febrero de 1884 en Pyrgos, hoy Burgas, en la costa búlgara del mar Negro, en una familia griega cuyo apellido procedía de la ciudad de Varna. Estudió en la escuela griega de Plovdiv y en 1902 llegó a Atenas para estudiar letras en la universidad, donde frecuentó el círculo de jóvenes demoticistas reunidos en torno a la revista Νουμάς. Tras licenciarse en 1908 trabajó como profesor de griego de secundaria en varias ciudades y en Atenas, y publicó poemas pulidos, sensuales, más bien parnasianos, bajo la influencia de Palamás.
Una beca del Estado lo llevó a París en 1919, tras la Primera Guerra Mundial y la Revolución rusa, para estudiar filosofía y letras. Volvió marxista, y con el hombre cambió el poeta. En 1925–26, durante la polémica sobre la enseñanza progresista en la escuela normal Marasleio, fue acusado junto con Dimitris Glinos y Alexandros Delmouzos de corromper a la juventud, y en 1926 fue expulsado de la enseñanza. Desde entonces vivió del periodismo, escribiendo durante casi cincuenta años columnas literarias y políticas en periódicos atenienses, de la traducción y de sus libros.
Sus ideas le costaron más que el empleo: fue prohibido, vigilado y perseguido periódicamente bajo la dictadura de Metaxás, en los años de la guerra civil y bajo los coroneles. Nunca se retractó. En 1959 recibió el Premio Lenin de la Paz, y en sus últimos años, bajo la dictadura, escribió algunos de sus versos más airados. Murió en Atenas el 16 de diciembre de 1974, pocos meses después del restablecimiento de la democracia, y su funeral congregó a multitudes inmensas.
Su obra

Lo esencial de la poesía de Varnalis está en dos libros. Το φως που καίει (La luz que quema, 1922), impreso primero en Alejandría con el seudónimo de Dimos Tanalias, es una mezcla de verso y prosa en la que Prometeo, Cristo y una figura llamada Momo, el espíritu de la burla, debaten sobre lo que necesita la humanidad; la respuesta es que la luz no la traerán ni el mito ni la religión, sino el propio pueblo trabajador. Las piezas más conocidas son los Μοιραίοι (Los condenados), un coro de hombres en una taberna de sótano que enumeran el destino que los aplastó y acaban admitiendo que la culpa es suya, porque nunca se atrevieron a sublevarse, y la Μάνα του Χριστού (La madre de Cristo), un lamento de María ante la cruz. Σκλάβοι πολιορκημένοι (Esclavos sitiados, 1927) toma su título de Los libres sitiados de Solomós y le da la vuelta: los sitiados son ahora los pobres, encerrados por el hambre y por las mentiras de los amos.
Su prosa es sátira de corte clásico. Η αληθινή απολογία του Σωκράτη (La verdadera apología de Sócrates, 1931) reescribe a Platón: un Sócrates que habla la lengua de la calle ateniense desenmascara a sus jueces, a los sacerdotes y a los demagogos, y se niega también a halagar al pueblo. Το ημερολόγιο της Πηνελόπης (El diario de Penélope, 1947) da a la fiel esposa de Ulises una voz privada y cínica, y la casa homérica se convierte en el retrato de una clase dominante en guerra. El ensayo Ο Σολωμός χωρίς μεταφυσική (Solomós sin metafísica, 1925) lee al poeta nacional como producto de su clase y de su época, un escándalo en su momento. Las colecciones posteriores, Ποιητικά (1956), Ελεύθερος κόσμος (Mundo libre, 1965) y la póstuma Οργή λαού (Ira del pueblo, 1975), son más directas; además tradujo a Aristófanes, Eurípides y Molière.
Su legado en la Grecia de hoy
«Οι Μοιραίοι», con su primer verso «Μες την υπόγεια την ταβέρνα», es una de las canciones griegas más grabadas del siglo XX: Mikis Theodorakis la musicó en los años sesenta, desde entonces la han cantado Grigoris Bithikotsis y muchos otros, y la mayoría de quienes la corean no saben que la letra es un poema de los años veinte de un profesor de griego. La balada Η μπαλάντα του κυρ Μέντιου (La balada del señor Mentios), en la que un burro agotado por fin suelta una coz, es otra canción conocida, en la voz de Nikos Xylouris. Varnalis se estudia en la literatura del liceo, normalmente con Οι Μοιραίοι o pasajes de la Verdadera apología, y calles de Atenas y de otras ciudades llevan su nombre. Quien aprende griego debería escuchar Οι Μοιραίοι con el texto en la mano: cuatro estrofas breves de griego cotidiano que enseñan el vocabulario del destino, el vino y el arrepentimiento.
¿Sabías que…?
- Nació en Bulgaria y conservó toda su vida la mirada de forastero de un griego nacido en Bulgaria sobre Atenas; su apellido significa «de Varna».
- La luz que quema se publicó por primera vez en Alejandría en 1922 con el seudónimo de Dimos Tanalias, porque su autor era un maestro del Estado en activo.
- Fue expulsado de la enseñanza en 1926 por sus ideas y vivió de columnas periodísticas durante casi medio siglo.
Obras principales
| Título griego | Título | Año |
|---|---|---|
| Το φως που καίει | La luz que quema | 1922 |
| Ο Σολωμός χωρίς μεταφυσική | Solomós sin metafísica (ensayo) | 1925 |
| Σκλάβοι πολιορκημένοι | Esclavos sitiados | 1927 |
| Η αληθινή απολογία του Σωκράτη | La verdadera apología de Sócrates | 1931 |
| Το ημερολόγιο της Πηνελόπης | El diario de Penélope | 1947 |
| Ελεύθερος κόσμος | Mundo libre | 1965 |
De la obra



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Una frase para recordar
Μες την υπόγεια την ταβέρνα, / μες σε καπνούς και σε βρισιές
Mes tin ypogeia tin taverna, / mes se kapnous kai se vrisies
En la taberna del sótano, / entre humo y maldiciones














